En Washington, los argumentos de la nación no solo ocurren en habitaciones, sino también en el espacio. Esta colección traza la delgada línea entre la autoridad y la disidencia, donde los símbolos del poder ejecutivo se encuentran con la insistencia del público por ser visto y escuchado. Recorrerás lugares que parecen compuestos en la superficie, pero que llevan décadas de presión debajo: decisiones tomadas en privado, demandas hechas en público y la coreografía incómoda entre ambos. Estas rutas invitan a notar lo que el poder trata de proyectar, lo que la protesta intenta revelar y cómo la ciudad misma se convierte en un escenario para ambos.